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El
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Chávez Frías, lideró la delegación venezolana que asistió a
la XV Conferencia de las Partes en la Convención Marco de
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-15),
celebrada en la ciudad de Copenhague, Dinamarca, ocasión en
la que reiteró la posición que ha venido sosteniendo
Venezuela desde hace diez años.
El Presidente Chávez expuso que no es suficiente que los
responsables del sistemático desajuste económico y ambiental
global, que ha provocado el cambio climático, reduzcan las
emisiones de gases de efecto invernadero. En opinión del
Gobierno venezolano es necesario cambiar, además, el modelo
capitalista de producción y de consumo que conduce a la
pobreza y la miseria a millones de seres humanos, con el
único propósito de que un selecto grupo de países, y sus
insensibles élites políticas y económicas, continúen
reproduciendo un modelo de desarrollo depredador e
irracional.
El
Jefe de Estado venezolano planteó la perentoria necesidad de
sustituir ese modelo por otro de carácter solidario que sea
sustentable y amigable con el medio ambiente y con la
dignificación del ser humano. En Copenhague, como lo dijo el
Presidente Chávez, “se abren las puertas para que sigamos
propiciando un gran debate mundial sobre cómo salvar el
planeta, cómo salvar la vida en el planeta”.
En Copenhague quedó registrado para la historia cómo los
países altamente desarrollados, principales emisores de
gases de ‘efecto invernadero’ y responsables de su
acumulación desde el inicio de la era pre-industrial,
trataron de imponer su ley, burlando la buena fe de los
países en desarrollo, que han venido negociando desde hace
más de dos años, en el marco de los grupos de trabajo de la
Convención y del Protocolo de Kyoto, la aplicación plena,
eficaz y sostenida de la Convención y la definición del
segundo y subsiguientes períodos de compromisos de las
Partes del Anexo I.
Los países en desarrollo que conforman el Grupo de los 77 y
China han propuesto fórmulas aceptables para todos, sobre la
base del principio de las “responsabilidades comunes pero
diferenciadas y sus respectivas capacidades”, y con apego
estricto al cuerpo normativo vigente de la Convención y de
su Protocolo.
La República Bolivariana Venezuela reiteró en Dinamarca su
compromiso con un acuerdo justo y ambicioso que espera pueda
concretarse en este año 2010, un acuerdo que refleje la
voluntad de todas las Partes de la Convención y desarrolle
los cinco elementos de la agenda establecida en el Plan de
Acción de Bali: visión compartida, adaptación, mitigación,
transferencia de tecnología y financiamiento. En este
sentido, Venezuela ha manifestado su alarma por el intento
de algunos países en desvirtuar la voluntad de la mayoría,
cuando se promueve la asociación de los Estados Parte de la
Convención al mal llamado “Acuerdo” de Copenhague, un
documento respecto al cual la Conferencia de las Partes tan
sólo “tomó nota” en su sesión plenaria de clausura y que,
por consiguiente, no fue adoptado.
Venezuela está comprometida en lograr el consenso
internacional que demanda la crisis ambiental generada por
el cambio climático. Sin embargo, a los fines de garantizar
la necesaria transparencia y legitimidad, aboga por el
respeto de las competencias de los mecanismos multilaterales
existentes, especialmente aquellos creados con el objeto de
enfrentar el fenómeno climático, en particular los grupos de
trabajo establecidos en el marco de la Convención y el
Protocolo de Kyoto, y de los principios de participación
democrática e inclusiva y de igualdad entre todos los
Estados.
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Resumen de la Embajada en la República Libanesa del
documento elaborado conjuntamente por los Ministerios del
Poder Popular para el Ambiente, Energía y Petróleo, y
Relaciones Exteriores, en el cual se expone la posición
oficial de la República Bolivariana de Venezuela respecto a
los resultados de la XV Conferencia de Naciones Unidas sobre
Cambio Climático. |