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Dr. Nadia Zafer Chaaban
Autora libanesa
Desde el 28 de junio al 4 de julio, Caracas celebró por
sexta vez el Festival Mundial de Poesía, una de las más
importantes manifestaciones culturales anuales mundiales
caracterizada por ser un Festival Cultural Popular cuyo
objetivo es la “democratización de la poesía” y la
renovación del pensamiento, en el país, a través del cual el
pueblo mira nuevos horizontes y conoce la realidad de otros
pueblos a través de sus poesías que representan lo máximo en
la vida de su nación y su historia, en sus dimensiones local
y humana.
En este festival donde se dio homenaje al poeta, pintor y
critico de arte Juan Calzadilla de 72 años, fueron
convocados 33 poetas de algunos países de los cinco
continentes así como 200 poetas venezolanos. Unas de las más
destacadas figuras fueron la palestina Ibtisam Barakat quien
vive en Nueva York, el poeta estadounidense Don Paul, el
salvadoreño Atoniel Guevara (cuyos poemas fueron traducidos
en 8 idiomas) y el talentoso peruano Lino Bolanios quien
compone y canta sus poesías dedicadas al humanismo y a la
libertad.
La celebración del festival no se limitó a la presencia de
conocedores en las salas cerradas en las cuales se presentan
veladas poéticas, sino que su público se extendió a todos
los ciudadanos, a las escuelas, las universidades y los
barrios populares donde nadie fue privado de su derecho a la
cultura poética que define su humanismo y les hace entender
su realidad. Además, 24 provincias venezolanas participaron
en la celebración de este destacado festival de poesía.
Esta pasión de la poesía según el poeta nicaragüense Ernesto
Cardinal no era tradicional en Venezuela. Existe desde la
revolución bolivariana que desafía, en su contexto político
y humano, cinco siglos de imperialismo y dictadura.
Para poder cambiar la estructura política, se necesita un
cambio radical en el pensamiento y la cultura del pueblo de
manera que el desarrollo intelectual se acompañe del
progreso político. El venezolano que era, durante siglos, un
número en las listas de consumo comercial y sin opción en
todos los campos de la vida, es capaz de liberarse de la
marginalización humillante, de la opresión y de la sumisión
heredada para sentir su valor en la sociedad y lograr una
labor de equipo dirigido a reforzar la nueva política de
justicia social.
Desde que la cultura forma la personalidad humana y la
libera de sus restricciones, la cultura en la República
Bolivariana de Venezuela es considerada como un factor
político primordial en el cambio de la estructura política y
social del país donde el ser humano es el centro de la vida
y del desarrollo después que estuvo ausente en las antiguas
estrategias imperialistas y de dictadura, cuyo interés se
centraba en el desarrollo económico sin tomar en cuenta el
desarrollo humano con un conocimiento profundo y tratar
todas las ideologías de izquierda y derecha existentes en su
país a fin de poder escoger su posición y su futuro.
En un periodo de grandes cambios políticos en el continente
así como de grandes y peligrosos desafíos, y en un tiempo
donde nacen los sueños y los sentimientos nacionales y
humanos, el gobierno de Venezuela considera que el libro es
un soporte firme de la nueva conciencia política. Entonces
reactivó el trabajo de las casas editoriales y consagró
considerables sumas a las actividades intelectuales que
llegaron en 2003 a 67 millones de dólares y este año a 290
millones. También hace dos años distribuyó en el Cuarto
Festival Mundial de Poesía 25 millones de copia de libros de
distintos títulos y un millón de copias de la famosa obra de
Cervantes, Don Quijote, que recuerda los valores de
libertad, derecho y justicia.
En el marco de esta tendencia cultural paralela al cambio
político, el Festival Mundial de Poesía se lanzó en 2004 y
su celebración siguió con el mismo entusiasmo. Cada año
atrae un público más grande que se reactiva en pasión con la
palabra poética. El poema como escribe “Cedhot Arias” es la
extensión donde los seres humanos se encuentran para dibujar
nuevos horizontes al espíritu y a los proyectos humanos. Así
la democratización de la poesía forma parte de la
democratización de la nueva justicia social. El poeta
venezolano entendió las dimensiones de su nueva realidad
política y empezó a reflejarla en sus poesías para retomar
el valor de su existencia civilizada. |