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Ciudad de Panamá, 4 de junio de 2007
Buenas tardes
Canciller, Presidente
Buenas tardes a
todos los cancilleres y cancilleras presentes en esta
Asamblea General.
Queremos
agradecer, de corazón, toda la solidaridad y el cariño que
hemos recibido del pueblo panameño, en nuestros dos días de
permanencia aquí en Panamá y todo el apoyo y respeto que
hemos recibido del Gobierno del presidente Martín Torrijos.
No podía ser de
otra manera. Estamos en la tierra por donde cruzó la espada
del Libertador Simón Bolívar, estamos en tierra bolivariana.
Estamos en el centro del sueño del Libertador, del sueño de
constituir un bloque de naciones que enfrentara los peligros
que ya hace doscientos años yacían sobre nuestras tierras,
sobre nuestros pueblos recién liberados.
Doscientos años
de lucha por la independencia. Y esta tierra fue el centro
del sueño del Libertador Simón Bolívar, así que es una
tierra hermosa, que sentimos profundo, adentro, los
bolivarianos de este tiempo, los que sentimos profundo ese
sueño de independencia, de soberanía absoluta que tuvieron
nuestros libertadores.
Además es la
tierra de Omar Torrijos. Se cumplen treinta años de esa
gesta profunda y hermosa de nuestro pueblo. Ahí fuimos
juntos todos, latinoamericanos y caribeños, a acompañar a
Panamá para que recuperara la soberanía sobre su canal.
Cuánta sangre corrió aquí en Panamá, para que Panamá pudiera
izar su bandera hermosa, allí en el canal y tuviera la
soberanía absoluta sobre ese canal. Estamos en una tierra
que nos motiva, y nos llena de inspiración y nos llena de un
amor profundo por lo nuestro.
Hemos sido
convocados a una Asamblea General de la Organización de
Estados Americanos con una agenda y tenemos toda la
intención de respetar la agenda, como hemos conversado
bilateralmente con cada uno de los cancilleres.
La agenda
establece como objetivo central del debate la Energía para
el Desarrollo. Nosotros queremos aportar, humildemente, la
experiencia que nuestro país ha acumulado en los últimos
cien años.
Venezuela fue
cien años una colonia petrolera norteamericana. Las
corporaciones norteamericanas saquearon nuestro país y
utilizaron el petróleo como un mecanismo para la dominación.
Cien años de
dominación petrolera que dejó como resultado, patético, un
ochenta por ciento de la población en situación de pobreza,
de abandono absoluto, pero además dejó como resultado una
especie de aislacionismo regional que llevaba de nuestro
país petróleo en grandes cantidades hacia el norte, pero que
jamás, en muchos años, en décadas, nuestro país volteó hacia
el Caribe, hacia Suramérica, hacia áreas naturales de
nuestros hermanos del propio continente.
Hoy podemos
decir con orgullo, con felicidad, nuestro pueblo bajo el
liderazgo del comandante Hugo Chávez, Presidente legítimo
ratificado hace seis meses, por el 63 por ciento de los
votos. Siete millones 300 mil votos ratificaron, el doble de
la votación que obtuvo en su primera elección, a un
Presidente legítimo que ha conducido un proceso parecido al
de Panamá hace 30 años, de rescate de la soberanía en el uso
de la energía que produce nuestro país.
Sus resultados
son inmediatos. La energía está siendo utilizada al interior
de nuestra Patria, para el desarrollo social. Hoy nuestro
pueblo construye un sistema de salud pública integral,
eficiente, con la ayuda de nuestros hermanos cubanos. Hoy
nuestro pueblo construye un sistema de educación para todos,
por primera vez, en mucho tiempo. Hoy nuestro pueblo
construye sistemas de alimentación, de asistencia social,
como nunca antes vistos en el tiempo en que fuimos una
colonia dependiente petrolera.
Energía para el
desarrollo de nuestros pueblos, pero también hemos cambiado
el paradigma del relacionamiento energético con nuestros
hermanos.
Hoy es una
realidad ese hermoso proyecto de Petrocaribe, que ha
permitido hermanarnos aún más con el Caribe y utilizar la
energía petrolera de manera solidaria para la
estabilización, el desarrollo social, económico, integral de
nuestros hermanos en una política de cooperación.
Igualmente, con Suramérica, en el marco del ALBA y en el
marco de Unasur.
Así que podemos
decir hoy que Venezuela ha rescatado su soberanía absoluta
en el manejo de sus recursos naturales y se encamina hacia
un proceso de articulación de una estrategia energética,
viable, posible, inmediata, que nos garantice en Suramérica,
en el Caribe, en América Latina la estabilidad energética
para el desarrollo cierto, sustentable, en los próximos
años.
Hemos visto, el
día de hoy, cómo se ha violentado la agenda de esta Asamblea
General. Cómo se ha violentado o intentado violentar la
soberanía de una nación perteneciente a esta comunidad. La
intervención de la representante del Gobierno de los Estados
Unidos de Norteamérica constituye un intervencionismo
inaceptable en los asuntos internos de una nación
democrática, soberana, como la República Bolivariana de
Venezuela y de esa manera la rechazamos.
Hablan de
violación de derechos humanos. Tendría que, esta OEA, hacer
una Comisión Especial para ir a estudiar la violación diaria
de los derechos humanos en las fronteras de México y los
Estados Unidos. Cuántos hermanos del Caribe, de
Centroamérica, de Suramérica, son perseguidos y cazados como
animales, capturados, torturados, asesinados en las
fronteras.
Están
construyendo un muro, el “muro de la indignidad”. América
Latina y el Caribe tienen que levantar su voz frente a ese
“muro de indignidad”, que constituye un monumento a la
violación de los derechos humanos diarios, permanentes.
En este segundo,
mientras hablamos, en cada segundo que pasa, son centenares
de hombres y mujeres de nuestras tierras, de nuestro color,
de nuestras costumbres, de nuestra forma de ser, que
buscando la vida, tratando de buscar una oportunidad al
trabajo son cazados, torturados, perseguidos.
Tendría esta
Organización de Estados Americanos que ver el tema de la
violación permanente de los derechos humanos de los
inmigrantes latinoamericanos y caribeños hacia los Estados
Unidos y dentro de los Estados Unidos.
Tendría que esta
Organización de Estados Americanos organizar una comisión
especial para ir a la cárcel de Guantánamo. Cuántos presos
tienen ustedes en la cárcel de Guantánamo, le preguntamos al
gobierno de Estados Unidos. ¿Cuántos son, quiénes son,
tienen derecho a la defensa? ¿Dónde los secuestraron?
¿Tienen el debido proceso? Hombres y mujeres sin rostro, sin
nombre, secuestrados, en territorio hemisférico, en
territorio ilegalmente ocupado de la isla de Cuba.
Así que si de
derechos humanos vamos a hablar tendría que hacerse una
revisión profunda de las violaciones a que hemos sido
sometidos los latinoamericanos y caribeños durante décadas
de invasiones.
Nada más aquí en
esta tierra heroica de Panamá, cuántos hombres y mujeres
fueron asesinados en el barrio Chorrillos, que queda a diez
minutos de esta sala de reuniones, en aquella invasión
infame que produjo más de tres mil muertos inocentes, en sus
casas, durmiendo.
Venezuela pide
respeto, exige respeto a su soberanía. Tenemos una
democracia plenamente consolidada, con más libertad de
expresión que muchos de los países que tratan de enarbolar
esa bandera, con una democracia participativa, movilizada,
amplia. Once procesos electorales transparentes, conocidos,
reconocidos, vistos por la comunidad internacional y
Venezuela ha tomado una decisión democrática, legal, justa,
constitucional, de crear una nueva televisora: Televisora de
Servicio Público, para ir rompiendo el monopolio y la vieja
cultura comunicacional y abrir las compuertas a los
excluidos de siempre, a las nuevas ventanas comunicacionales.
Venezuela
plantea ese debate, lo asume. La necesidad de construir un
nuevo orden comunicacional verdaderamente democrático,
profundo, social y no acepta ser catalogada de ninguna
manera y menos por el gobierno que ha mantenido, financiado,
todos los procesos de desestabilización y golpes de Estado
en contra del Presidente Chávez.
Nosotros
denunciamos ante esta Asamblea, como lo hemos hecho ante
otros escenarios, que se encuentra en marcha un nuevo plan
de desestabilización y detrás de ese plan está el Gobierno
de los Estados Unidos de Norteamérica, y nuestro pueblo lo
enfrentará nacional e internacionalmente. Y con la
experiencia acumulada lograremos develarlo ante la comunidad
internacional y derrotarlo nacionalmente y nuestra
democracia saldrá fortalecida.
Las decisiones
que ha tomado nuestro Gobierno, con base en la ley, a la
Constitución, son apoyadas por la mayoría absoluta de
nuestro pueblo y no pueden ser catalogadas por ningún
gobierno. No lo aceptamos. Somos un gobierno soberano,
libre, democrático, que se rige con una Constitución
democráticamente construida por su pueblo.
Nosotros
queremos ratificar ante esta Asamblea la voluntad de nuestro
Gobierno y de nuestro pueblo para construir una agenda con
base en relaciones de respeto, de igualdad. Con base en el
respeto de la soberanía. No somos países tutelados. No hay
países mejores, superiores, o peores o inferiores. No nos
creemos menos que nadie y nos vemos como iguales.
Así que exigimos
respeto. Relaciones de igualdad y de respeto. Una nueva OEA
sobre la base de relaciones democráticas, igualitarias y de
respeto sagrado a la soberanía de cada país.
Nadie puede
venir a calificar otro país de ninguna manera. Nuestra
democracia no es una democracia tutelada. Hemos roto las
amarras de la dependencia y somos un país libre. Gracias a
Dios, a nuestro pueblo, y ese sueño dorado de nuestro
Libertador Simón Bolívar. |