|
¡Qué extraño el mensaje de Su Santidad! Yo estuve muy
pendiente de todo lo que dijo. ¡Qué extraño! La Ministra
Alicia Maldonado, indígena nuestra, dio una respuesta. Yo la
llamé. La llame porque ella me estuvo llamando y no me
ubico, y le dije te felicito Alicia, cuando ella en nombre
de los pueblos indígenas hizo una reflexión acerca de lo que
Su Santidad dijo en Brasil hace unos días. Su Santidad ha
dicho algo que es muy difícil de compartir. Es muy difícil
de sostener. ¡Por Dios, es muy difícil!
¿Será por eso que la Iglesia Católica cada día pierde más de
creyentes? Yo creo que es por eso. Parece que Su Santidad
vino a Brasil según leí, preocupado. ¿Por qué? América
Latina es el territorio donde hay más católicos en el mundo,
pero va en descenso el número de católicos. Parece que él
vino a tratar de darle más fuerza a la Iglesia Católica pero
con esas declaraciones creo que lo que hace es debilitar aún
más a la Iglesia Católica, cuando dijo por ejemplo esa cosa
tan extraña, tan compleja, tan difícil. Mire, yo la he dado
vueltas por todos lados, pero la conclusión es una sola:
éstá terriblemente equivocado Su Santidad. No hay otra forma
de decirlo. ¿Cómo va a decir el Papa aquí en esta tierra
donde todavía deben estar calientes los huesos de los
mártires indígenas que fueron masacrados por el imperio
europeo? ¿Cómo va a decir, prácticamente, que fue la
evangelización, y dijo algo así como esto, es difícil de
decirlo, no se como lo digo, dijo que los indígenas, cuando
llegaron los europeos y la llamada evangelización cristiana
católica, que no hubo ninguna imposición… Yo creo que Su
Santidad, le voy a hablar ahora mismo, yo se que mañana
amanecerá en los grandes titulares, mañana no, dentro de un
minuto, “Chávez arremete contra el Papa”. No me importa, que
digan lo que digan, yo “con la verdad, ni ofendo ni temo”,
digo el gran caudillo oriental José Gervasio Artigas, con la
verdad no puedo ofender a nadie ni puedo temer nada, así que
no me importa que digan lo que digan dentro de un minuto las
agencias de noticia por Internet que recorren el mundo y
llenan de basura muchas veces el mundo. ¿Pero cómo va a
decir Su Santidad que aquí no hubo imposición? Yo le voy a
pedir, con todo respeto católico, pero lo voy a hablar como
Jefe de Estado a Su Santidad, como Jefe de Estado que soy y
él también lo es, y como Jefe de un Estado, el venezolano,
un Estado cuyo sustento principal es su Pueblo, cuya alma es
su Pueblo, un Pueblo que tiene historia, un Pueblo que tiene
raíces, un Pueblo indígena. Aquí, aquí en este valle de
Caracas, vivían felices nuestros indígenas, nuestros
aborígenes, los indios Caracas, allá en Oriente los
Cumanagotos. ¿Por qué será que hoy, 500 años después, todos
los que quedaron, los que sobrevivieron, viven más allá de
los cien ríos? ¿Por que se fueron a la selva? ¿Por
que se fueron a las montañas? Porque fueron masacrados. Aquí
ocurrió algo mucho más grave que el Holocausto en la segunda
guerra mundial y nadie puede negar esa verdad que a nosotros
tiene que dolernos todavía 500 años después. Nadie puede
negarlo, ni Su Santidad puede venir aquí a nuestra propia
tierra a negar el Holocausto aborigen en esta tierra.
Así que yo como Jefe de Estado pero vestido con la humildad
aquella a la que ya me he referido varias veces, por la
humildad de un campesino venezolano que es lo que yo soy, un
soldado campesino, yo le ruego a Su Santidad que ofrezca
disculpas a los pueblos de nuestra América. Creo que es lo
correcto, creo que es lo correcto. |